- El viento de Levante permitió a la flota desplegar todo su potencial y regaló duelos decididos por apenas segundos, en una jornada que reafirma a Barcelona como capital de la vela clásica
- Légolas, Le Temps Perdu, Argyll, Islander, Odysseus, Eugenia V, Clarionet y Cariad, marcan el paso liderando sus categorías
Barcelona volvió a regalar hoy una de esas jornadas que explican por qué la Puig Vela Clàssica es mucho más que una regata. El calor siguió marcando el ritmo en el litoral, pero esta vez el viento sí acudió a la cita, permitiendo que la flota desplegara todo su potencial frente a la ciudad.
Entre maniobras, velas históricas y una atmósfera que mezcla competición, y elegancia, las embarcaciones clásicas pudieron salir al agua y ofrecer el espectáculo que cada julio transforma la costa barcelonesa en un museo vivo de la vela. En esta segunda jornada, la presencia del Levante ha permitido inaugurar la casilla de resultados.
La intensidad de viento del Este ha ido aumentando de los 8-9 nudos iniciales en el momento de la primera salida para los clásicos, hasta puntas de 13 nudos a lo largo del recorrido. El oleaje, asimismo, crecía de la tímida marejadilla de apenas medio metro hasta superar el metro de altura.
El comité de regatas daba la salida puntualmente a las 13 horas frente al Port Forum, eligiendo el recorrido cuatro, de cinco tramos (ceñida, largo, través, través y largo empopado), que terminaba frente al Port Olimpic tras navegar 11,5 millas.

Cariad
Cariad toma la delantera entre los Big Boats
La velocidad del británico Big Boat Cambria de Chris Barkham no le bastó para ganar en tiempo compensado la prueba inaugural de esta Puig Vela Clássica, clasificándose quinto tras la compensación de tiempos. El triunfo fue para el Cariad de Tim Hartnoll con casi siete minutos de ventaja sobre el Halowe’en de Iñigo Strez. Completaba el podio el Gael I de Mick Creach, con un ajustado margen de 1:14 minutos respecto al cuarto: Sumurun de Hughes Boulenger. Tras el Cambria se clasificaba sexto el Eilean de Stefano Valiente.
Clásicos
El ketch francés (SN Saint-Tropez) Eugenia V de Henry Cochin se ha llevado todos los honores del día, siendo el primer barco de la flota en completar el recorrido e imponerse en Clásicos 1 con un holgado margen de 10 minutos en tiempo compensado sobre el local Yanira patroneado por Jan Heuninck. Completaba el podio del día el Nerissa de Leonardo García, por delante del Beg Hir y el Bakea.

Eugenia V
El mejor de los Clásicos 2 ha sido el británico Clarionet de Andrew Harvey, que también se imponía rotundamente al superar en casi 14 minutos al segundo clasificado, el Sea Fever de Enrique Curt.

Clarionet
El Legolas de Jens Ricke ha dominado la flota de Modern-Classic en tiempo real y compensado, aventajando en la clasificación definitiva al benjamín de la categoría Melmac de Belén García Guillén, que a su vez ha superado en casi 11 minutos al tercer clasificado, el Victoria de Peter Silvester, completando la tabla el Phidias de Jordi Puig y el Roxanne de Jordi Gallés.

Legolas
En Classic IOR el local Odysseus de Juan Meseguer ha demostrado su potencial al francés Algol V por 3:43 minutos tras la compensación de tiempos.

Odysseus
Época
Duelo de titanes en Época Bermudian 1 entre el Argyll de Griff Rhys y el Varuna II de Jens Kellinghusen, clasificados por este orden ¡¡por 12 segundos!! de diferencia tras tardar más de dos horas en completar el recorrido. A cinco minutos de ambos el argentino Recluta de Germán Frers se alzaba con la tercera posición, por delante del portugués Falcon de Patrick de Barros, también por un escaso margen de 1:12 minutos.

Argyll
El local Islander de Ricardo Albiñana ganó la prueba del día en Época Bermudian 2, también por los pelos, pues el francés Andale de Karl Criscolo computaba 1:09 minutos más en la compensación de tiempos, siendo tercero el Almaran New York de Manel López Wright se situaba tercero.
Las características de los aparejos de vela cangreja y sus reducidas esloras han complicado la regata de los Época Cangreja, cuyas limitadas prestaciones en el largo tramo de ceñida inicial ha impedido que finalizaran el recorrido excepto el local Le Temps Perdu de Nelson Hausmann.

Islander
Mañana se espera que sople de nuevo viento de Levante, que con algún nudo más de intensidad proporcionaría otro excelente día de competición en las aguas barcelonesas.
La unión de técnica vanguardista y alma clásica que revive un mito
Victoria es, probablemente, uno de los barcos más singulares y novedosos de toda la flota de la Puig Vela Clàssica de este año. Su historia está íntimamente ligada a uno de los diseños más emblemáticos de la vela clásica norteamericana, ya que se trata de la primera unidad del proyecto Q7 Reimagined, una reinterpretación contemporánea del mítico Q7 Falcon, uno de los más célebres barcos de la clase Q diseñados bajo la Universal Rule, la misma filosofía que dio origen a los legendarios J-Class de la Copa América.

Victoria
La historia detrás del barco también tiene un componente patrimonial importante. El Falcon fue uno de los grandes representantes de la clase Q, conocida popularmente como los “mini J-Class” por compartir la misma elegancia, proporciones y filosofía de diseño que los grandes barcos de la Copa América. Lo más llamativo es que el Victoria fue botado en 2026, exactamente cien años después del lanzamiento del Q7 Falcon original de 1926, convirtiéndose en una pieza con una enorme carga simbólica. El proyecto mantiene las líneas de casco, desplazamiento y superficie vélica originales del Falcon, pero incorpora materiales y tecnologías contemporáneas, como un mástil de carbono, sistemas de navegación modernos y soluciones pensadas para navegar con tripulaciones reducidas.
Su presencia en la Puig Vela Clàssica resulta especialmente relevante porque supone la llegada al Mediterráneo de una embarcación recién botada llamada a convertirse en una referencia de la nueva generación de clásicos modernos. Frente a barcos centenarios como Hallowe’en o Bon Temps, Victoria representa una idea diferente de patrimonio marítimo: no la conservación de una embarcación histórica, sino la recuperación y actualización de un diseño legendario para hacerlo navegar en el siglo XXI.